Es cuando hay muy poco sodio en la sangre. El sodio ayuda a mantener el equilibrio de agua en el cuerpo y a que los músculos y nervios trabajen bien.
Cuando falta sodio, el cuerpo puede guardar más agua de lo necesario, lo que causa dolor de cabeza, cansancio, confusión o náusea. Puede suceder por beber demasiada agua, tomar algunos medicamentos o tener enfermedades del corazón, hígado o riñones.
El tratamiento siempre debe ser indicado por un médico, porque subir el sodio demasiado rápido también puede ser peligroso.